6 consejos para una alimentación saludable

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Alguna vez un joven químico me dijo: ¡si no puedes leerlo, seguro tu cuerpo tampoco puede procesarlo! Y es que todas esas letras pequeñas en la espalda de los productos que adquirimos contienen ingredientes que quizás no deberías comer.

Pero no todas son malas noticias, en el Día Mundial de la Alimentación, te vamos a dar 6 consejos para comenzar a alimentarte saludablemente, porque tampoco es lo mismo comer para llenarte, que alimentarte para nutrirte.

  1. Tómate tu tiempo para comer

Así como inviertes minutos en esa cita que tanto te emociona, tómate tu tiempo a la hora de preparar tus alimentos. Comienza por elegir ingredientes frescos que idealmente vengan de huertos cercanos para reducir la huella de su producción y traslado. También, de preferencia, que sean orgánicos para evitar que tu comida contenga los antes mencionados químicos que nadie puede pronunciar y menos procesar.

  1. ¿Es verdad que lo más sabroso es lo que engorda?

Este sí que es un dicho mal dicho. Sin duda, una hamburguesa bien grasosa nos hace babear a comparación de una ensalada de berros, pero esto es un mero espejismo. El secreto está en los aderezos. Digamos que todo mejora con los condimentos. No escatimes en comprarte un recetario o una guía alimenticia para conocer esas semillas, caldos vegetales y fibras que le darán más sabor a tus comidas.

  1. Calorías vacías

Escoge bien tus batallas. Es verdad que una rebanada de pizza te quitará el hambre y también es cierto que una cerveza está muy deliciosa, aunque simplemente no te nutren, te van a dejar unas lonjitas más, acné, los dedos llenos de salsa de tomate y una resaca de aquellas.

Mejor prefiere carbohidratos complejos y no procesados como granos enteros de avena o arroz integral. Tampoco olvides los vegetales que generalmente tienen un alto contenido en vitaminas, nutrientes y fibra; así comerás y además te alimentarás. Ojo que no estamos diciendo que son terriblemente malos y que no puedes salir a tomar unas copas, pero repetimos, elige bien qué es lo que quieres que permanezca en tu cuerpo.

  1. Proteína

Como “Bob El Constructor”, la proteína también es experta en fabricación, pero en este caso de músculos, articulaciones y tendones. Si eres carnívoro asegúrate de ir por carne magra, preferentemente Kosher u orgánica para asegurar que los animalitos tuvieron una vida digna y fueron alimentados con hormonas. Si lo tuyo no es la carne, las legumbres como los frijoles y los productos de soya, tofu y almendras, son tu mejor opción.

  1. Entrale a los Superalimentos

Es real que algunos superalimentos tienen la habilidad para combatir las enfermedades cardiovasculares, evitar el cáncer, reducir el colesterol e incluso mejorar tu estado de ánimo. Los encuentras en su estado puro como quínoa, arándanos, algas y salmón, pero también puedes encontrarlos en forma de polvo, gotas y píldoras. Así, gracias a la tecnología, siguen conservando sus propiedades para agregarlos a tu desayuno, jugos, batidos o repostería.

  1. Toma mucha agua

Muchas veces con el día a día creemos que tenemos hambre cuando en realidad es sed. Mantenerte hidratado es una manera sencilla de mejorar tu salud y bajar de peso, y al mismo tiempo, ayuda para que te sientas lleno. Lleva siempre tu botellita reutilizable e intenta consumir agua purificada.

No te desanimes: poco a poco puedes ir viendo cambios. Aléjate de la comida rápida, incluye frutas y verduras, lee las etiquetas de los productos que compras y, sobre todo, adopta una actitud positiva hacia la comida buscando los reemplazos sanos para eso que tanto te gusta.